El paro bajó en todas las comunidades el pasado mes de julio, pero en La Rioja lo hizo en menor medida y muy por debajo de la media nacional. Así, frente al descenso del 5,47% registrado en el conjunto de España, en nuestra Comunidad se redujo un 0,76%, la región que menos consiguió reducir sus listas de desempleados, según se desprende de los datos facilitados hoy, día 3, por los ministerios de Trabajo y Economía Social y por el de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
A pesar del descenso en el número de desempleados registrado en nuestra región (136), en el mercado laboral de dos velocidades nuestra Comunidad sigue perdiendo posiciones y pasa a ser la quinta Comunidad con menos paro del país, con una tasa del 11,09%.
En lo relativo a la contratación, en julio se firmaron 519 contratos menos que el mes anterior en nuestra región, lo que se traduce en un descenso de casi un 3,9% y que contrasta con el incremento del 2,24% contabilizado en el conjunto de España. En este apartado resulta especialmente significativo el desplome de la contratación indefinida, que se reduce casi un 14% en La Rioja en el último mes.
Otro de los aspectos negativos sobre el mercado laboral riojano que hemos conocido hoy es la caída en la afiliación a la Seguridad Social, que registra en julio 308 afiliados menos que el mes anterior. Un descenso del 0,24% y que de nuevo contrasta con el comportamiento positivo de la afiliación en el conjunto de España que contabiliza una subida del 0,47%.
Los 17.837 riojanos en las listas del paro, a los que se suman casi 2.000 en situación de ERTE a 31 de julio (1.916), no necesitan análisis autocomplacientes y la habitual sobredosis de propaganda y anuncios vacío del Gobierno de Andreu. Por el contrario, estos riojanos, como el PP de La Rioja, echan en falta medidas eficaces y alternativas realistas para dinamizar el mercado laboral riojano. Es necesario que las administraciones competentes estimulen la creación de empleo y generen nuevas oportunidades con sus políticas, pero para eso es fundamental que el Ejecutivo de Andreu comience a pensar más en los riojanos y menos en su futuro político.
Alcanzado el ecuador de la Legislatura, la única política activa de empleo que se conoce a Andreu es la de seguir incorporando altos cargos y asesores al Gobierno más caro y más ineficaz de la historia de esta Comunidad.