El PP pide médicos para la cárcel de Logroño ante la dejadez del Gobierno de España que no cubre ni una de las tres plazas

El diputado Alberto Olarte ha argumentado que “hay una falta de personal importante en la prisión y no se pueden controlar los problemas de salud. La sanidad penitenciaria estatal se hunde”.

La Proposición no de Ley presentada por el PP y aprobada por la Cámara instará al Estado a cubrir las necesidades de personal médico

El Grupo Parlamentario Popular ha presentado y aprobado una Proposición no de Ley en el pleno para instar al Gobierno de España a cubrir las necesidades de personal médico del centro penitenciario de Logroño, ya que, según ha argumentado el diputado Alberto Olarte, de tres médicos que debería haber hoy en la cárcel no hay ninguno.

“Hoy en día la sanidad penitenciara estatal se hunde y cada día más”, ha criticado Olarte a la vez que ha esgrimido que la estructura sanitaria en los centros penitenciarios dependientes del Ministerio del Interior se organiza en un modelo de consultas a demanda, programadas y urgentes, similar al instaurado en los Centros de Salud del SNS. Según los últimos datos de julio, de las 500 plazas de facultativos, sólo estaban cubiertas 190, incluidas las de los subdirectores médicos, que no pasan consulta. “El panorama es desolador con un 60% de plazas que están sin ocupar, es decir, que hay menos de 200 médicos para la asistencia sanitaria de los 48.000 reclusos de las prisiones españolas”.

Atendiendo a los datos aportados por los sindicatos CSIF y ACAIP- UGT, en la cárcel de Logroño hay unos 250 profesionales, faltarían unos 40 funcionarios, pero, más preocupante es si cabe que desde hace tres años “los más de 340 presos de la cárcel de Logroño contaban con tres médicos y varias enfermeras. Ahora se han jubilado los tres que tenían, así que no tienen ningún médico en la plantilla desde hace más de un mes y solo les han concedido un contrato menor para contratar a un médico privado durante seis horas semanales. Olarte ha alertado así de “una falta de personal importante en la cárcel de Logroño”.

Ante este escenario, los propios trabajadores de la cárcel denuncian que “la asistencia sanitaria primaria está prácticamente perdida y no se pueden controlar los problemas de salud”. Y, por otro lado, “una enfermera no puede prescribir ninguna receta, así que ante cualquier patología que tiene un interno le mandan al hospital”, ha explicado el diputado. Además, “en el medio penitenciario hay muchísimas enfermedades crónicas y mentales que requieren un seguimiento adecuado. Pero, el problema de fondo es el desencanto de los profesionales de la sanidad debido a diversos factores: las menores remuneraciones respecto a las que reciben los profesionales de atención primaria; las bajas por jubilaciones que no se cubren y la elevada edad de los médicos”.

Por todo, desde La Rioja se ha pedido al Gobierno de España que cubra las plazas de médicos en la cárcel de Logroño con urgencia.

 

 

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