La sanidad riojana tiene hoy más médicos, presupuesto y servicios y menos listas de espera que cuando gobernaba el PSOE

Legarra insiste en negar lo evidente: El presupuesto de Salud ha pasado de 586 millones en 2023 a 680 en 2026; en 2023 había 4.684 efectivos en Sanidad frente a los 5.654 actuales, y los riojanos son hoy los terceros que menos tienen que esperar de toda España para ser intervenidos quirúrgicamente

La externalización de servicios que tanto critica el PSOE ni siquiera llega al 1% del total del presupuesto sanitario

La sanidad riojana tiene hoy más médicos, presupuesto y servicios y menos listas de espera que cuando gobernaba el PSOE, que en apenas cuatro años fue capaz de hacer retroceder a La Rioja hasta los últimos puestos de los principales registros sanitarios de toda España.

Negar lo evidente solo resta credibilidad a quien lo hace. Y el diputado Legarra insiste una y otra vez en una estrategia falaz que se topa de frente con la realidad sanitaria en La Rioja, donde el presupuesto de la consejería de Salud ha pasado de 586 millones en 2023 a 680 millones de euros en 2026, y donde el último año de gobierno socialista había 4.684 efectivos en Sanidad frente a los 5.654 profesionales con que cuenta en la actualidad.

La falsa radiografía del sistema sanitario riojano ofrecida hoy por el PSOE parece rescatada de la etapa en la que se registraron graves errores de diagnóstico en ámbitos tan sensibles como la Radiología, con la socialista Somalo como consejera de Salud. Porque lo cierto es que los riojanos son hoy los terceros que menos tienen que esperar de toda España para operarse y la externalización de servicios ni siquiera llega al 1% del presupuesto sanitario.

Además, y al margen de la inminente construcción del nuevo Centro de Especialidades y CMA Adoración Sáenz y de la ampliación de los servicios de Urgencias tanto del Hospital San Pedro como del Universitario de Calahorra, en este último se está atendiendo más y mejor a los pacientes riojabajeños. De hecho, hay 12 especialidades con más horas de consultas y de realización de pruebas: Endoscopia digestiva, Diagnóstico por imagen –resonancias y ecografías-, Cardiología, Oftalmología, Neurología, Nefrología, Urología, Unidad del dolor, Otorrinolaringología, Farmacia hospitalaria, Cirugía y Urgencias.

Los riojanos eligieron con sus votos en 2023 la opción política del Partido Popular, que incluía en su programa electoral anteponer en todo momento el derecho a la salud y la atención al paciente por encima de cualquier consideración ideológica. Y eso es, precisamente, lo que está haciendo el Gobierno regional del PP: aplicar un plan de choque que está dando resultados, tal y como constatan las cifras publicadas por el ministerio.

Con la lectura falaz y electoralista que ha ofrecido hoy el diputado Legarra de la realidad sanitaria que vive nuestra región, el PSOE no hace sino cuestionar el modelo sanitario elegido mayoritariamente por los riojanos hace ahora casi tres años. Modelo que sigue cumpliendo lo comprometido por el PP para revertir las intolerables listas de espera heredadas de la anterior legislatura.  

En su afán por buscar un titular efectista siguiendo las consignas del PSOE nacional, Legarra no ha reparado en que ese mínimo porcentaje del presupuesto total de salud que el Gobierno ha destinado y destinará a acuerdos de concertación con la sanidad privada, es mucho menos de lo que varias comunidades con gobiernos socialistas dedican actualmente a derivaciones, listas de espera y prestaciones específicas con empresas privadas. Por eso, el Gobierno liderado por Gonzalo Capellán no “desmantela” la sanidad pública, como denuncian reiterada e injustificadamente desde el PSOE, sino que la refuerza mediante un notable incremento presupuestario, asociado al incuestionable esfuerzo de todo el personal sanitario, que también se ha incrementado de manera considerable desde que gobierna el PP. Lo único que a día de hoy está en evidente proceso de desmantelación y debilitamiento es la cada vez más escasa credibilidad de los diputados socialistas, que persisten en manipular la realidad sanitaria con fines exclusivamente partidistas.

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